Cuidados básicos para tu guitarra clásica o acústica

Acabas de comprar tu nueva guitarra y estás deseando hacer todo lo posible porque se mantenga tan bonita y en tan buenas condiciones durante muchos años, ¿verdad?

Pues guarda muy bien esta lista que hemos elaborado para ti con los 10 cuidados básicos para tu guitarra acústica o española (también aplicable a ukeleles y guitaleles) y acostúmbrate a realizar los mantenimientos más sencillos y necesarios: verás que, con un poco de mimo y muy poca molestia, podrás disfrutar de guitarra como nueva durante muchos muchos años.

¡Vamos con los 10 consejos para cuidar tu guitarra!


1. Usa una buena funda

Uno de los primeros consejos que se dan a los principiantes para fomentar el hábito de practicar un poco cada día y así avanzar más rápidamente es tener tu instrumento bien a mano y «sin guardar». Sin embargo, salvo que vivas en un ambiente hiper higiénico y estable, no es recomendable tener la guitarra a merced del polvo, agentes externos u otros posibles daños: su desgaste se verá acelerado.

Si tienes que moverla con frecuencia, huelga decir que necesitarás una buena funda acolchada, y, si tienes que meterla en un transporte o maletero, considera incluso invertir en un estuche rígido. Pero si solo es para estar en casa, con una sencilla guardapolvo como las que suelen llevar los packs será suficiente. Mantén la guitarra siempre guardada y bien cerrada, nunca sabes cuando alguien necesitará moverla y puede que no se fije en si la funda está cerrada o no, o incluso tu mismo puedes tener un descuido.


2. Elige un buen lugar para guardar tu guitarra

No hace falta que la escondas en un armario (entre otra cosas porque es muy cierto lo que comentábamos antes, la guitarra tiene que estar a mano). Pero las guitarras y otros instrumentos de madera son bastante sensibles a cambios bruscos de humedad y temperatura.

En la medida de tus posibilidades, mantén la guitarra en una zona de la casa con humedad media, ni muy alta ni muy baja, y siempre alejada de fuentes de calor o frío y de la luz solar directa.


3. Lávate las manos

mujer tocando guitarra acústica manos limpias cuidados guitarra

No, no es por un tema de salud mundial, que también. Es porque aunque te parezca que no, nuestras manos llevan siempre algo de suciedad y restos orgánicos de nuestra piel. Siempre antes de empezar a tocar lávate y sécate las manos si es posible, evitarás dejar tantos residuos en el cuerpo y sobre todo en las cuerdas de la guitarra y alargarás su vida. Mejor no uses cremas hidratantes o aceites en las manos si prevés que vas a coger la guitarra inmediatamente después.


4. Limpia el cuerpo y el mástil

Después de tocar pasa un paño de algodón o microfibra seco por el cuerpo de la guitarra y por detrás del mástil, principalmente en las zonas donde apoyamos las manos o brazos y muy especialmente si hace calor y sudas mucho.

Si es necesario puedes humedecer un poco el paño pero no uses jabón, productos de limpieza o cualquier producto no específico (aunque sea para madera), tanto si tu guitarra tiene un acabado natural como si es barnizada, ya que algunos disolventes pueden dañar el esmalte o tratamiento que lleve.


5. Limpia las cuerdas

Después de tocar pasa un paño seco que no deje hilos ni fibras por las cuerdas de la guitarra. No uses agua ni productos no específicos.

Es suficiente con que lo pases una vez, envolviendo las cuerdas con los dedos una por una, y no frotes demasiado o perjudicarás el recubrimiento que lleven. Esta es una costumbre muy importante para eliminar restos y alargar al máximo la vida de tus cuerdas, sobre todo las cuerdas de acero que se oxidan más rápido con el sudor.


6. Usa cuerdas de buena calidad y adecuadas a tu guitarra

Un exceso de tensión puede ocasionar problemas irreversibles en el mástil o en el puente. Compra siempre cuerdas de buena calidad (lo notarás también en el sonido) y de tensión o calibre más bien bajo o medio que alto, especialmente si tu guitarra es pequeñita o no es de muy buena calidad, para evitar roturas.

 


7. Cambiar las cuerdas: sí, pero con cariño

Cambiar las cuerdas es recomendable y muy fácil pero no hay que precipitarse, porque podemos hacer daño a la guitarra.

Siempre siempre tómate tu tiempo para hacerlo con calma y desajustar las cuerdas antiguas poco a poco y tensar las nuevas aún con más tranquilidad. Si lo haces demasiado deprisa lo normal es que rompa alguna cuerda, pero también puedes ocasionar daños más graves al cuerpo de la guitarra.

De hecho, se recomienda reemplazarlas una por una y no quitarlas y ponerlas todas de golpe, para que la madera no sufra un cambio de tensión, pero nosotras te recomendamos quitarlas todas, al menos de vez en cuando, por lo que te vamos a aconsejar en el siguiente punto.


8. Limpia el diapasón

limpiar el diapasón trastes de la guitarra

El diapasón es la parte donde están los trastes, es el «teclado» de la guitarra. Es una de las partes que más toqueteo se lleva y una de las que más hay que cuidar.

Aprovecha el cambio de cuerdas para darle una limpieza profunda, con un pañito y, solo si es necesario porque está muy sucio, un cepillo de dientes suave para extraer restos o suciedad de los bordes de los trastes. No uses agua ni jabón, hazte con un frasquito de aceite de limón específico para limpiar e hidratar esta parte de la guitarra. Es muy barato y cunde muchísimo además de dejar un olor muy agradable.


9. Aprende a ajustar el alma de tu guitarra

Si tu guitarra es acústica con cuerdas metálicas debería tener alma: aprende aquí qué es y como ajustarla, es muy fácil y te evitará problemas de trasteos o dificultades a la hora de tocar, además de prevenir daños en el mástil o el puente de la guitarra.


10. Si tienes dudas, acude a un luthier

Ante cualquier daño que detectes en tu instrumento o cualquier ajuste que no te atrevas a hacer, siempre consulta con un luthier que, no solo tendrá las herramientas y los conocimientos necesarios si no que, probablemente no sea tan caro como esperas. Preguntar no cuesta dinero y es mejor eso que hacer un daño irreversible a tu guitarra, por económica que sea.


11. EXTRA: ¡Disfrútala!

Todos estos consejos para cuidar tu guitarra no valen para nada si no la coges, la tocas y la compartes todo lo posible.

Así que usa nuestras recomendaciones para cuidar tu nueva guitarra al máximo posible y no causarle daños irreversibles, pero lo más importante es que la disfrutes a tope, sin que el miedo a que le pase algo te condicione lo más mínimo.

¿Ya conocías todos estos cuidados básicos para tu guitarra? ¿Llevas a cabo algún mantenimiento más que quieras compartir con nosotros? No dudes en trasmitirnos tu opinión y consultas en los comentarios 🙂

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