Guía técnica para elegir el mejor amplificador para tu guitarra o bajo

 

Esta entrada te servirá como guía de referencia donde encontrar prácticamente toda la información que necesitas para tener una base sólida de conocimientos y resolver todas tus dudas antes de lanzarte a escoger el mejor amplificador para tu guitarra eléctrica, acústica o bajo. Si prefieres algo más práctico o sólo para orientarte, no dudes en visitar nuestra guía introductoria para saber qué amplificador comprar, es más sencilla y menos técnica pero también te ayudará.

 

¿Qué es un amplificador de audio y de qué partes se compone?

⇒ Se trata de un dispositivo que recoge la señal del instrumento y la magnifica, implementando variaciones de diferentes tipos, para entregarla con la potencia adecuada a un altavoz u otro dispositivo.

Se compone de la etapa de preamplificación o previo, la etapa de potencia y, en el caso de los amplificadores tipo combo, un altavoz. En el caso de los amplificadores tipo cabezal (head), sólo presentan la etapa de previo y la de potencia, mientras que el altavoz o altavoces se encuentran en un dispositivo diferente llamado pantalla (cabinet). Tanto combos como cabezales pueden ser portátiles y funcionar a pilas o batería además de enchufados.

La etapa de preamplificación o previo, se encarga de captar y aumentar la señal de entrada (débil), actuando sobre la tensión de la señal que le llega del instrumento. En esta etapa, se puede modificar la Ganancia de la señal, ecualizarla en varias bandas de frecuencias (de forma pasiva, filtrando ciertas frecuencias y dejando pasar otras o de forma activa, modificándolas directamente) así como añadir diferentes efectos a fin de ampliar el abanico de sonidos posibles que se pueden obtener desde una misma señal.
La etapa de potencia se encarga de captar y aumentar la amplitud de la señal que le envía el previo (que ya no es tan débil), para entregarla a los altavoces u otros con la potencia necesaria. Se clasifican según la clase en la que trabajen (A,A/B, B, C o D) según su eficiencia energética. El A es el menos eficiente, consume y se calienta más, pero tiene menos distorsión. El D es el más eficiente, pero no obtiene peor sonido que un A/B y permite etapas de potencia de menor tamaño.
Los altavoces son aparatos electromagnéticos (imán y bobinado) en forma de cono o de cúpula (membrana radiante) que toman la señal eléctrica de la etapa de potencia y la pasa a señal acústica convirtiendo la energía en vibración, que podemos escuchar al transformarse, gracias al aire y a la caja, en resonancia. Por su forma, los altavoces de cúpula tienen menor eficiencia pero obtienen un sonido de mayor claridad y nitidez, por ello suelen usarse para los altavoces Tweeter que recogen mejor los agudos y son de gran utilidad para la amplificación de instrumentos acústicos. Los de cono, los más habituales, se emplean para los Driver (altavoz de medios) y Woofer (altavoz de graves). Su tamaño viene dado en pulgadas (a mayor tamaño mejores graves a menor tamaño respuesta más rápida) y su impedancia en Ohm (la impedancia determina la cantidad de energía que es capaz de recoger del amplificador y transformar en sonido). Así, para un amplificador con poca potencia total, es conveniente utilizar un altavoz grande y de alta impedancia para obtener un buen sonido.
Una pantalla (cabinet) puede tener uno o varios altavoces y una caja de resonancia, que puede ser de diferentes materiales y abierta o cerrada. Su composición, forma y acabado exterior, modificará la resonancia y por tanto la calidad del sonido final. Por ejemplo, una pantalla abierta potencia los agudos y la cerrada los graves. En cuanto al tipo de madera, influye menos, pero en general las maderas sólidas tienen más resonancia que los contrachapados y el MDF. Las combinaciones habituales son, para guitarra eléctrica 2×10″ para sonidos limpios y 2×12″ o 4×12″ para sonidos duros. Para bajo 4×10″ para un buen ataque o 2×12″ y 1×15″ + Tweeter de 2″ para buena presión de medios y graves profundos. Las guitarras acústicas suelen utilizar combinaciones de Tweeter + altavoz de 8″ o 10″

 

 

 

¿Qué tipos de tecnología se usa en amplificación?

 

⇒ Principalmente analógica o digital. En la tecnología analógica la señal, para pasar a un valor a otro circula de forma continua (toma valores continuos), en la digital no pasa por valores intermedios sino que lo hace de forma directa y precisa (toma valores discretos).

Los amplificadores que usan tecnología analógica pueden hacerlo mediante el uso de válvulas (amplificador valvular), transistores (amplificador de transistores) o de ambos tipos a la vez (amplificador híbrido, que suele usar válvulas en el previo pero no en la etapa de potencia).

Las válvulas (tubes) son tubos de vacío con un filamento en su interior que pueden amplificar la señal alcanzando temperaturas elevadas (100-300ºC) y generando incandescencia en el proceso (se iluminan como una bombilla). Los amplificadores que las usan, soportan una mayor potencia (y por tanto volumen) antes de distorsionar o perder claridad, alcanzan mayor rango de frecuencias y admiten más variaciones armónicas, por lo que ofrecen un sonido más amplio y rico en matices, que además, se ve afectado por variables ambientales como la humedad o la temperatura. Por contra, son componentes delicados y frágiles que se rompen con facilidad si no se siguen ciertas precauciones.

La clase de la etapa de potencia afecta especialmente al sonido de un ampli valvular siendo el clase A utilizado para menores potencias y menor número de válvulas (por menor rendimiento y mayor distorsión) y la A/B para mayores potencias y número de válvulas (mejor rendimiento).

Los transistores y diodos de estado sólido son dispositivos semiconductores que recogen la señal en forma de corriente eléctrica, la modifican o modulan y la entregan también en forma de corriente eléctrica, sin generar incandescencia. Son más pequeños que las válvulas, más rápidos en su funcionamiento y no requieren elevadas temperaturas, siendo además mucho más independientes de las condiciones ambientales y menos frágiles. Su rendimiento es superior y evitan interferencias, de forma que aportan una señal más limpia y lineal. Soportan menos potencia de volumen, pero son más económicos y baratos de fabricar, por lo que los amplificadores a transistores producen un sonido más predecible y frío, pero cuestan menos, de forma que permiten invertir en potencia total y otras características avanzadas por el mismo o menor precio que uno de “todo válvulas”.

 

Los amplificadores híbridos, al contener una o varias válvulas en el previo, mantienen la esencia del amplificador valvular, ofreciendo un sonido más cálido y rico, con más matices y soportando mayor volumen antes de distorsionar, pero reduciendo costes utilizando transistores en la etapa de potencia. Son una opción más a considerar, pero teniendo en cuenta que, por un precio similar, los de sólo transistores suelen ser de gama alta y ofrecen muchas más características avanzadas, siendo mucho menos frágiles y requiriendo menor mantenimiento o consideraciones especiales de uso. Ten en cuenta también que el tipo de válvula que usen y su número afectará a la calidad del sonido final que obtendrás. Las más usadas son: las 12AX7 (en Europa ECC83) son potentes con mucha ganancia, las 12AY7, con menor ganancia, ofrecen buen sonido limpio y overdrive y por último las 5751 que proporcionan bajo ruido y sonidos muy naturales.

 

 

 

Los amplificadores digitales o de modelado digital (modeling) suelen clasificarse, junto a los de transistores, como de “estado sólido”. Son capaces de procesar la señal de forma diferente, empleando tecnología digital (como un PC con ceros y unos) para emular el sonido de los amplificadores valvulares. Sus componentes son mucho más reducidos y menos frágiles que los de un amplificador valvular, ofreciendo más posibilidades que los amplificadores puramente analógicos, sin embargo, hay que tener en cuenta que, aunque pueden lograr resultados prácticamente idénticos e indistinguibles en grabaciones, en directo, pueden sonar muy diferente. Se suele decir que, mientras que los analógicos “crean” sonido, los digitales lo “replican”, quizá de manera demasiado perfecta, dejando fuera, por ejemplo, la respuesta asimétrica e imperfecciones de las válvulas. A cambio, los amplificadores digitales suelen ofrecer a la vez varias simulaciones de modelos de amplificadores míticos y altavoces, muchas más posibilidades a la hora de trabajar con ecualización y efectos, mayor configurabilidad y la posibilidad de trabajar con presets de sonido con combinaciones de estos, todo en un mismo dispositivo, de reducidas dimensiones.

 

¿Qué conexiones de entrada y salida te interesa que tenga el ampli según tus necesidades?

 

cables conectados a amplificador

 

<strong>Para casa</strong>
Conexión Bluetooth y/o entrada auxiliar para conectar al smartphone, tablet u otros dispositivos y utilizar acompañamiento (backtracks) o usar apps de aprendizaje/práctica individual. Puerto USB para conectar al PC y añadir características al ampli mediante software dedicado o actualizarlo. Conector para pedal dedicado para usar el ampli con comodidad y/o agregar efectos. Salida de auriculares para usarlo en silencio.
<strong>Para grabación o vocalistas</strong>
Conexión para micrófono dedicada (mejor si es combinada jack/XLR y con alimentación phantom para micrófonos de condensador), puerto USB para conectar al PC y usar en DAW o salida Di-out para conectar directamente a la mesa de mezclas. Algunos tienen incluso puerto Midi.
<strong>Para actuaciones</strong>
 Salida para altavoces (cuantas más y más combinaciones de impedancia, mejor), salida Di-out (XLR, que permite cableado más largo) para cada canal o su mezcla, para conexión directa a la mesa. Conexión para pedal y Send/Return para Loop de Efectos. Conexión para afinador externo.

 

¿Qué potencia necesitas según tu instrumento y necesidades?

guitarrista ensayando

⇒ Dependerá del tipo de instrumento que vas a conectarle, la función a la que vas a destinarlo y el tipo de tecnología que emplee.

En términos muy generales:

– Para que un bajo, guitarra acústica u otros instrumentos acústicos suenen nítidos y equilibrados, necesitarás más potencia que para guitarra eléctrica.

A igual valor de potencia, un amplificador valvular sonará mejor a mayores niveles de volumen que uno a transistores, pero también debes tener en cuenta en qué clase trabaja la etapa de potencia.

– Necesitas emplear menos potencia para tocar en casa o en un local pequeño que para tocar en la calle o locales grandes. Si necesitas un ampli polivalente, lo mejor es no quedarse corto con la potencia pero elegir un modelo que lleve reductor o funcione en pentodo/triodo. Tampoco es conveniente pasarse de watios en este caso, porque los locales grandes suelen tener su propio equipo y a veces es mejor escoger un amplificador con menos potencia pero mejor conectividad (en cuanto a salidas para altavoces o line-out de tipo Di-out y/o XLR.

– Si eres solista, necesitarás menos potencia que si tienes acompañamiento. Un dueto guitarrista-vocalista necesitará menos potencia que un integrante de una banda con más músicos. Y cuanto más “ruidoso” sea tu o tus acompañantes, más potencia necesitarás para elevar el volumen y que tu sonido pueda competir con ellos sin perder calidad. Por ejemplo, en un trío con batería necesitas más potencia que si tocas con otros instrumentos acústicos.

Hablemos de números para que te puedas orientar (siempre teniendo en cuenta que esto es muy subjetivo y depende de muchos factores que sólo tú puedes valorar), en amplificadores a transistores:

 2-10w:  Principiantes solistas que tocan en casa y no buscan un sonido muy distorsionado, sin emplear efectos o en baja medida. Si es valvular o un cabezal, con un buen altavoz o pantalla da más juego.

 10-30w:  Principiantes solistas y/o vocalistas que tocan en casa o en local de ensayo pequeño y/o para pequeñas actuaciones en locales de reducidas dimensiones, no ruidosos. Sin un uso excesivo de distorsión o efectos. Si es valvular o un cabezal, con un buen altavoz o pantalla, la potencia puede ser suficiente incluso para tocar con acompañantes que no se pasen de volumen (grupos de jazz, blues…). Para casa busca que tenga salida de auriculares o reducción de potencia.

 30-60w:  Solistas y/o vocalistas que tocan en casa, en local de ensayo con o sin acompañantes y para actuaciones en locales de reducidas dimensiones, no ruidosos. Para un uso de distorsión y efectos a volúmenes medios e incluso elevados, según sea el altavoz. Para valvulares, si quieres tocar en casa es imprescindible el uso de auriculares y mejor aún de la reducción de potencia. Nivel principiantes en bajos y acústica.

 60-120w:  Uso polivalente en guitarra eléctrica. Nivel algo más avanzado en Bajos y acústica.

 120-300w:  Actuaciones en grandes salas que no cuentan con su propio equipamiento, conciertos al aire libre o grupos de rock/metal donde los demás músicos usan amplificación (con guitarra eléctrica). Bajos que tocan en grupos donde los demás músicos usan amplificación.

 300-500w:  Actuaciones en grandes salas que no cuentan con su propio equipamiento, conciertos al aire libre o grupos de rock/metal donde los demás músicos usan amplificación (con bajo).

¿Cuántos canales, tipo de ecualización, efectos y qué características especiales te convienen?

 

diales de amplificador

 

  • Canales: sirven para obtener diferente sonido y ecualizarlo de forma diferente. Normalmente tendremos un canal, dos (limpio o clean, con el sonido y saturado o sucio, que toma diferentes nombres: overdrive, dirty, lead, OD, crunch, según su nivel de saturación…) o varios. Cada canal puede tener una conexión de entrada diferente o una para todos. La modificación de su nivel de ganancia, volumen y ecualización podrá ser una misma para ambos o individual para cada una. Trabajar con canales con regulación independiente es más interesante ya que permite usar un pedal para pasar de uno a otro y no tener que regular de nuevo sus niveles. También es especialmente interesante para vocalistas, cuya mejor combinación sería tener un canal para micrófono independiente con conexión combinada jack/XLR y volumen y ecualización independiente.
  • Ganancia o Gain: controla la señal de entrada del instrumento a la etapa de preamplificación (cuanta más señal más volumen y distorsión).
  • Ecualización, control de tono o Eq: procesamiento de la señal de audio mediante la modificación de las frecuencias de la señal de entrada. Las bandas de frecuencia se dividen en graves (Bass/Low), medios (Mid/Middle) y agudos (Trebble/High). Un amplificador puede llevar diales para ecualizar una banda, dos, las tres… o más, habitualmente dividiendo en dos los medios aunque también los hay más avanzados. Algunos amplis disponen además de un botón o dial para modular la forma de la señal (shape), definiendo más los graves y medios o llevando el sonido más hacia los agudos. Toma diferentes nombres: Phat, Boost, Shape, Flat/Deep, Presence, Tone, Contour…
  • Efecto Reverb: modifica la reverberación, su incremento hace que el sonido tenga mayor profundidad, como el eco dentro de una iglesia. Puede ser mecánico (spring reverb) o digital.
  • Otros efectos: Delay o Retardo (varía el tiempo que tarda en salir la señal), Trem o Trémolo (variación cíclica del volumen por oscilación de la amplitud de la onda), Phaser (señal con invertido de fase y retrasada) Chorus (señal alterada con un oscilador de baja frecuencia y retardada, para que suele con una afinación ligeramente distinta), Flanger (como el phaser pero sólo en frecuencias medias y agudas), Wah (filtra la señal y modifica la cantidad de frecuencias altas y bajas que tendrá el sonido final).
  • Volumen maestro o Master Volume: regula el volumen de la señal ya ecualizada y efectos aplicados, controla pues el volumen final que le llegará a los altavoces.
  • Power Level o selector pentodo/triodo: ambos controlan la potencia de salida del altavoz. Reducir la potencia en amplificadores muy potentes es casi imprescindible para tocar con válvulas a volúmenes medios o bajos, ya que éstas ofrecen su mejor sonido con temperaturas elevadas, para lo cual hay que subir el volumen al tope. Reduciendo la potencia, puedes grabar o tocar en casa con un volumen moderado pero seguir obteniendo el característico sonido de la saturación natural de las válvulas.
  • Standby: el botón de stand-by también es particularmente interesante en los amplis valvulares, mantiene el amplificador encendido y las válvulas calientes pero sin estar a pleno rendimiento, ahorrando energía y alargando la vida de la válvula. Permite también “calentar” las válvulas antes de tocar, encendiendo el amplificador con el standby encendido. Y “enfriar” antes de apagar, manteniendo este botón un rato antes de desconectar del todo el aparato.
  • Pedal o footswich: pueden tener uno o varios botones y servir para controlar funciones del ampli como el paso de un canal o preset a otro o modificar los efectos integrados o también para añadir efectos de los que tu ampli carece (pedal multiefectos). Por ello, se pueden conectar antes o después del previo, por medio de un conector dedicado o a través del Send/Return del Loop de Efectos. Ten en cuenta que si lo conectas en el imput del amplificador, aplicarás su efecto antes del previo y la preamplificación posterior se sumará al efecto del pedal, por lo que es fácil que el sonido final salga en exceso sucio y saturado. Colocando el pedal a través del lazo de efectos podrás aplicar su efecto después del previo y antes de la etapa de potencia, con lo que no estará afectado por la compresión ni por la distorsión.
  • Tap tempo: sirve para ajustar los tiempos de algunos efectos como el Delay, es decir, para programar la cantidad de pulsos por minuto, habitualmente con la ayuda visual del parpadeo de un led.
  • Afinador (tunner): puede estar integrado en el amplificador o llevar un conector para añadirle uno. Es muy importante cuando tocas con otros.

Existe un buen número de características específicamente diseñadas para sacar el mejor sonido de tu instrumento en concreto, según sea guitarra eléctrica, acústica o bajo. Para conocerlas, visita nuestras entradas específicas para escoger el mejor amplificador según tu instrumento. Tienes los enlaces al final de esta entrada.


Resumen de las características básicas a considerar en un amplificador

 

Resumen
  1. Tecnología que emplea: analógica valvular (todo válvulas e híbridos válvulas-transistores), analógica de estado sólido (transistores o transistores+modelado digital).
  2. Estructura o distribución: combo (etapa de preamplificación o previo+etapa de potencia+altavoz), cabezal (etapa de preamplificación+etapa de potencia) o preamplificador (sólo etapa de preamplificación, no es estrictamente un amplificador). Facilidad de transporte: tamaño, peso y posibilidad de funcionamiento a pilas/batería.
  3. Conectividad (conexiones de entrada y salida).
  4. Potencia total (expresada en w) y tipo de altavoz o (varían en número, tipo – woofer,driver,tweeter – impedancia en ohm y tamaño en pulgadas).
  5. Canales, ecualización, efectos y otras características especiales.

La marca y la construcción también influyen, ten en cuenta que las marcas más conocidas imprimen un carácter especial a su sonido, que es interesante conocer previo a su elección. Una construcción cuidada y sólida empleando materiales de calidad te proporcionará un excelente sonido durante más tiempo y en condiciones más duras.


Ahora que ya conoces todo lo básico sobre amplificadores de audio, echa un ojo a nuestros consejos especiales y modelos recomendados para elegir el amplificador que mejor se adapta a tu instrumento y necesidades.

 

Amplificadores recomendados según instrumento

 

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